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Manejo de residuo sólidos
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La adecuada gestión de residuos sólidos intenta minimizar los impactos ambientales, generados por el manejo de los residuos sólidos. Dentro de éstos se incluyen los residuos semi-sólidos y los residuos líquidos que no entran en los sistemas tradicionales de tratamiento de aguas residuales: urbanos (con un porcentaje importante de envases plásticos), industriales (mataderos y frigoríficos, aserraderos, curtiembres, arroz, fabricación de vinos, fundiciones e industrias metálicas, lavadero de lanas, para nombrar algunos), hospitalarios, de obras civiles y especiales (baterías plomo-ácido agotadas, vehículos y neumáticos fuera de uso, aceites usados y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, entre otros). Los envases están pensados para ser químicamente resistentes, pero esta característica también hace que no sean fáciles de degradar, acumulándose en la naturaleza por muchos años. Recientemente se ha reglamentado la Ley de Envases y Residuos de Envases que fue concebida como un instrumento para promover la reutilización, el reciclado y demás formas de revalorización de los residuos de envases, evitando su inclusión como parte de los residuos sólidos comunes o domiciliarios. |
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